Mmmmm… Zaragoza está llena de posibilidades ricas, ricas, así que vamos a descubrir algunas.
Os proponemos varias opciones:
Una ruta de pecado: la gula
Si hay un pecado que no es pecado y con el que disfruta casi todo el mundo, ése es la gula, que además no tiene edad.
Hoy conoceremos historias de golosos y golosas: banquetes, bodas reales, ayunos, una pastelería de ensueño en la que tomaremos un piscolabis y un mercado fantástico, el bacalao de Cuaresma, una bodega subterránea, un restaurante de 1826... en fin, que se hace la boca agua de sólo pensarlo.
Un paseo rico, rico
Somos lo que comemos, así que si queremos descubrir cómo son los zaragozanos lo mejor será empezar por ver qué comen.
Para ello os proponemos un recorrido en el que comeremos y hablaremos de comida, visitando algunos de los comercios más curiosos de la ciudad.
El Mercado Central, Montal, La Flor de Almíbar...
El paseo ideal para excitar todos los sentidos.
Tapas-tour
Con todo merecimiento, Zaragoza es una ciudad cada vez más conocida por sus tapas, desde las más tradicionales a las más puramente vanguardistas.
Eso sí, hay que conocer algunos lugares que es muy difícil descubrir en una primera visita a la ciudad, auténticos santuarios en los que probaremos exquisiteces regadas por vinos de cada una de las cuatro Denominaciones de Origen de Aragón, además de un postre típicamente aragonés.
Un guía muy especial nos llevará de un lugar a otro mientras nos cuenta historias relacionadas con lo que estamos comiendo, en un recorrido que pasaremos “entre suspiro y suspiro”.